El objeto de este post es poner de manifiesto la relación anatómica existente entre la ATM (articulación témporomandibular) con la musculatura cérvicodorsal y su influencia lesiva.
Únicamente nos referiremos a la relación anatómica, aunque existen otras relaciones que se abordarán en siguientes post (relación biomecánica, neural, craneal…).
La principal relación anatómica entre estas dos regiones es el hioides. Este hueso situado en la región cervical anterior está totalmente influenciado por la musculatura (musc. Infrahioidea y musc. Suprahioidea) y las fascias (cervicales anteriores), debido a que carece de articulación con otro hueso. Este hueso vincula la musculatura suprahioidea, relacionada con la ATM, con la musculatura infrahioidea relacionada con la región torácica alta y escapular. En cuanto la musculatura suprahioidea destaca la lengua, imprescindible en la masticación, la fonación y la deglución, cuya inserción se sitúa en el cuerpo del hioides. Otros músculos importantes son el digástrico, milohioideo, geniohioideo. En cuanto a la musculatura infrahioidea destacamos 2 músculos:  el omohioideo, que relaciona el hioides con la escápula (omóplato) y que puede afectar a músculos tan relacionados con las cervicalgias como el elevador de la escápula o el trapecio. El segundo músculo destacable es el esternocleidohioideo, que relaciona  el hioides con la clavícula y el esternón, con lo que puede alterar a músculo cérvicodorsales tan importantes como los escalenos y el ECOM (esternocleidooccipitomastoideo).
Otra justificación que relaciona la ATM con la región cérvicodorsal está relacionada con las fascias (estructura que transmite las tensiones del cuerpo y da relaciones de continuidad a las cadenas musculares) de los músculos del cierre (masetero y temporal). Existe una relación fascial continua y un sincronismo de activación muscular entre el masetero con el ECOM y el músculo temporal con el trapecio.
Estas relaciones nos obliga a valorar de una forma más global las dolencias relacionadas con la ATM o región cervicodorsal, y a relacionar sintomatologías entre si como pueden ser el bruxismo, cefaleas, dolores cervicales, vértigos, mareos, acúfenos e incluso dolencias de miembros superiores. También sería interesante el  tratamiento manual en los casos de ortodoncia para liberar las tensiones generadas por la corrección odontológica y que pueden acarrear dolencias en las zonas citadas.

 

CLÍNICA EKOM (VIGO)